Megan es una chica que sufre de un problema que te puede afectar tanto a vos como a mi. Sus "amigos" la ignoran, la dejan sola, le hacen todo tipo de bromas; y ella solo sonríe como si no hubiera pasado nada. Sus compañeros de curso la tratan de nerd, pero ellos no saben lo que le duele a ella que le digan eso. La insultan, la hieren, y no pueden entender el Sufrimiento que le causa una simple frase.
El chico del que ella se enamoró tiene dos caras con ella: cuando la necesita para que ella le pase la tarea, él es la mejor persona del mundo, pero si no es por eso, ella es una mierda para él.
Megan nunca había entendido que tenía de malo ser inteligente, no nerd (que es otra cosa muy diferente), sino Inteligente. Pero al parecer en su escuela era un delito. Debías ser tonta, idiota, imbécil e inútil para llamar la atención y caerles bien a todos.
¿Queres ser popular? Entonces tenes que ser una verdadera P*ta, porque ellas son las que siempre consiguen a las mejores personas del mundo como amigas y las personas que en verdad son merecedoras de una amistad fiel son las que más sufren y nunca encuentran a una persona en la que confiar.
Claro, las p*tas tienen a todos bajo sus pies: las mejores personas las rodean, los chicos no les sacan los ojos de encima y pueden hacer lo que quieran.
Megan cada día se sentía más Sola. Buscaba personas con quien juntarse pero todos la odiaban. No tenía a nadie. Envuelta en su propio sufrimiento lloraba todas las noches y más cuando sabía que su única compañera era la música.
Sus padres no entendían el Dolor que ella sentía por dentro y por más que tratará de hablarlo, no la comprendían.
Ser una chica buena, simpática e inteligente solo servía para todos te juzgaran. Eso era lo que Megan había llegado a comprender.
Un día sin previo aviso, sumida en tanto dolor asfixiante, sin nadie para hablar, con todos ignorándola, Megan simplemente se quitó la vida. El dolor fue lo primero que sintió pero luego sintió placer. El placer de saber que nunca nadie más la molestaría, que ya no se sentiría sola, que ahora podía estar en paz consigo misma.
Megan se aceptaba así misma tal como era, pero los demás no podían hacer eso. El Bullyng fue simplemente la peor tormenta de Megan, y hasta donde pudo soportar.
Yo estoy en la misma situación de Megan, con el bullyng acechándome a cada paso que doy. Cuando creé este Blog no era con la esperanza de que alguien lo leyera, todo lo contrario, solo quería encontrar un lugar donde poder expresarme sin que nadie me juzgue.
Parte de la historia de Megan es mi vida, y lo único que quiero es No terminar como Megan.
Ahora saben como se siente.
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